Una hoja de ruta para que logres avanzar y hacer más en menos tiempo



Todos tenemos las mismas 24hs por día.


¿Cómo es entonces que hay gente que llegó a un punto en donde puede hacer y lograr tanto en comparación al promedio?


¿Porqué hay gente que logra ejecutar mucho mientras que nosotros parecemos luchar cada día para concentrarnos en una sola tarea que nos toca?


¿Qué entendieron y qué podemos aprender nosotros de esas personas?


Quiero invitarte a que te imaginas ahora mismo a la persona más exitosa que conozcas.


¿Ya? Genial.


Esta es la realidad: esa persona es super exitosa principalmente porque aprendió a usar su tiempo de manera eficiente, de manera que puede formar los hábitos correctos y realizar aquellas tareas que le permiten lograr sus objetivos.


No vamos a encontrar gente exitosa que maneje mal su tiempo.


Pero el mal manejo del tiempo SI está frenando que logremos alcanzar más.


Con la rapidez a la cual se mueve todo, la exigencia de nuestra sociedad actual, el tiempo es más precioso que nunca.


¡Qué importante se vuelve entonces saber usar correctamente este precioso recurso, porque nunca lo podemos recuperar!


“Nunca se recupera el tiempo perdido”

Qué fuerte.


Y al mismo tiempo, la parte más emocionante de este tema es que todos tenemos día tras día las mismas 24 hs para aprovecharlas al máximo.


En el minuto en el cual nos despertamos, tenemos cuenta nueva, un nuevo comienzo,

un nuevo día para avanzar hacia nuestras metas.


Y tenemos el poder de lograr un impacto significativo cuando usamos bien esas horas.

Un impacto conectado a lo que es más importante para cada uno de nosotros.


Ahora preguntate:


¿qué cambiaría en tu vida si pudieras aprovecharlas mejor? ¿Qué podrías lograr?


Si sos como yo, no te satisface la mediocridad.


Queres estar seguro que estas usando al máximo cada hora de tu día y que estas EN CONTROL hasta donde sea posible de cómo se van a dar las cosas.


La productividad es algo que vengo estudiando y analizando hace tiempo.


Y creo que todos podemos mejorar en esa área de nuestras vidas.


Por eso, hoy quiero compartir contigo todo lo que aprendí en estos años, trabajando en diferentes formatos: como empleado, como independiente y como emprendedor con gente a mi cargo.


Si sos de aquellas personas que quieren sentir que están siendo productivas y te emociona la idea de lograr más con el tiempo que dispones, creo que vas a encontrar mucho valor en este artículo.


Si uno de tus objetivos es tener una vida de alto impacto y de lograr más en menos tiempo, seguí leyendo.


En este artículo vas a aprender:


Las 6 lecciones que aprendí sobre la productividadCómo ganar más tiempo en tu vida

Cómo predisponerte emocionalmente para sacarle todo el provecho a tu día y usar más eficientemente cada hora que tengas disponible


Y al final, te dejo una plantilla de preguntas clave para duplicar tu enfoque y productividad.


¿Suena bien? Preparate para ser más productivo/a que nunca.


6 Lecciones valiosas que aprendí sobre ser productivo


Lección #1 — Todo empieza en la mente


Ser productivo empieza depende enteramente de como te sentís.

¿Porqué?


Porque está directamente conectado con tu capacidad de enfocarte y concentrarte.


Si tus emociones no están bien, no vas a ser productivo.


Y eso significa que entre mejor sepamos conocernos a nosotros mismos y manejar nuestras emociones, más productivos vamos a llegar a ser.


Lección #2 — Todo toma más tiempo de lo que pensas que te va a tomar


Qué difícil. Admitir que no somos tan hábiles como queremos pensar que lo somos.


¿Pero cuántas veces te propusiste lograr algo en una cantidad determinada de tiempo solo para darte cuenta que en realidad te toma el doble?


Por eso, te recomiendo que siempre planifiques más tiempo para realizar algo de lo que pensas que te va a tomar.


Lección #3 — Es un error sentir que planificar es perder tiempo


Creo que este es probablemente uno de los peores errores que podemos cometer.

Y entiendo…No da gusto. Para muchos, “planificar” es una palabra desagradable.


“No soy así” decimos. Yo soy más productivo cuando ataco de una lo que tengo que hacer.


Y eso puede funcionar…mientras no tengas casi nada que hacer. Pero como dije al principio: en un mundo en el cual hay mucho que hacer y en el cual tenemos que lograr ejecutar varias cosas a a la vez, se vuelve cada vez más necesario planificar bien.


Planificar no es una pérdida de tiempo, en realidad te ahorra muchas horas, porque evita que pierdas tiempo en una ejecución sin dirección o muy poco específica.


Y cuando hablamos de productividad, estos son elementos que afectan lo hábiles que somos para cumplir lo que nos proponemos. (al final te dejo una plantilla para que veas que hasta puede llegar a ser emocionante planificar ;)


Lección #4 — Muchas veces “necesito más tiempo” es en realidad “necesito más gente”


Si, llega un punto en el cual sencillamente necesitamos más gente.


Otro error que cometemos es pensar que podemos todo solos. Y si bien es cierto que tal vez podríamos, “el que mucho abarca poco aprieta” ¿no?


Muchas veces ser productivo es saber decirle que SI a lo que mejor puede participar en el avance de tus metas y delegar aquello que no.


Conclusión: delegá siempre que puedas.


Y esta es otra gran lección valiosa


Lección #5 — Ser productivo empieza en la mente, pero se sostiene con hábitos


Si, estamos hechos para funcionar mejor cuando establecemos hábitos.


Sencillamente porque nos es más fácil realizar cosas cuando nos sentimos acostumbrados a todo lo que representan esas tareas, proyectos y desafíos.


Entre más implementemos hábitos que potencian nuestra energía y enfoque a nuestro día a día, más productivos vamos a ser.


Lección #6— Ser productivo tiene que ver con saber elegir correctamente en qué enfocarte


Solo tenemos X cantidad de horas disponibles al día. Entonces, tenemos que saber priorizar y seleccionar aquello que más va a participar en el alcance de tus metas. Y esto nos conecta otra vez con el valor que tiene poder planificar y tener visualizadas esas metas.


Porque si no hacemos esto, el mundo nos va a absorber por completo.


Es natural querer responder a lo urgente antes que a lo importante. Pero entre mejor sepamos resistir esta tentación y lograr enfocarnos en lo más importante, más productivos vamos a ser.


Y con esto concluyo esta primera parte de lecciones aprendidas: ser productivo no es “estar ocupado”. Es estar haciendo lo que más fuertemente participa a moverte hacia los resultados que queres.


El riesgo es sentir que si hacemos “mucho” somos productivos. No necesariamente.


Ser productivo no es solo ser “eficiente”, es ser inteligente en la manera en que elegis en qué enfocarte.


Genial. ¿Y ahora qué? ¿Cómo avanzamos?


Con esto en mente, vamos punto por punto con elementos prácticos a mi personalmente me ayudan mucho.


Elementos clave a la hora de ser más productivo


Ahora te pregunto: ¿qué pasó ese día o el día anterior?


Seguramente, si pensas bien, te vas a dar cuenta que fue un momento en el cual te sentías bien, o estabas super enfocado/a por alguna razón en específico.


El cerebro humano es fascinante realmente cuando pensamos. Es capaz de cosas inimaginables.


La clave es conocernos a nosotros mismos un poco mejor para ponernos en las situaciones más propicias para sacarle todo el provecho.


1 — Empezá analizando cuánto tiempo estas perdiendo


Capaz te pueda sorprender que empiece con este consejo, porque la tendencia es pensar que no perdemos tiempo.


Pero lo más probable es que sin darnos cuenta estemos usando nuestro tiempo en actividades que no son productivas.


¿Cuántas veces al día dejas lo que estas haciendo y miras tus redes sociales? ¿O te pones a ver videos en Youtube?


¿Está mal hacerlo?


Claro que no.

Pero acordate: lo que buscamos es asegurarnos de usar nuestro tiempo con aquello que va a ser MAS efectivo en llevarnos más cerca de nuestro objetivo.


Por otro lado, no es el hecho de mirar nuestras redes sociales o videos en si lo que nos hace improductivos: es el contexto en el cual lo hacemos.


¿Y qué pasa ahi? Además que el tiempo pasa sin que nos demos cuenta, nos desconcentramos.


Y tenemos que volver a invertir tiempo en enfocarnos.


Y sin darte cuenta, perdiste 30 a 40 minutos valiosos de tu día.


Vivimos en la era de la distracción. Y en eso justamente consiste la distracción: no te das cuenta hasta que pasó la hora.


Por esa razón, necesitamos prestar atención en donde pasamos nuestro tiempo y averiguar si no existe algún espacio del cual no estemos al tanto.


¿Cómo haces éso? Enfocándote en analizar cada momento de tu día a día. Capaz puedas llevar una agenda o un cuaderno en donde anotes TODO lo que haces.


Pero en serio: todo.


Una vez que hiciste esa auditoría el paso siguiente es localizar todas las actividades que realizas que no contribuyen a tus objetivos.


2 — Dormí bien


Además de vivir en la era la distracción vivimos en la era digital: y eso significa que podemos estar hasta tarde haciendo básicamente NADA.


Mirando el Feed de Instagram, hablando por Whatssapp u otras cosas como esa.


Si no dormís y descansas bien, no vas a tener la energía para ser productivo.


Mi consejo: definí la hora a la cual te vas a acostar y no toques más tu celular.


Dormí por lo menos 7 a 8 horas todos los días.


3 — Planificá tu semana — Establecé metas


Algo en lo que creo mucho también es que una buena planificación te ahorra muchas horas de ejecución poco efectiva.


Quiero desafiarte a que rechaces la tentación de pasar por alto la planificación. Cuando la hacemos bien, es super efectiva.


Tendríamos que ser muy intencionales e inteligentes a la hora de elegir cómo distribuimos nuestros recursos. Y si no tenemos objetivos claros es muy fácil desperdiciar tiempo “por accidente”.


Resistí la tentación de procrastinar. ¿Cómo? Teniendo bien definidos tus objetivos, tu semana y tu día a día.


Una buena hora de planificación = horas de productividad.


Lo que yo hago para mi día a día es lo siguiente:


Tareas y objetivos semanales — prefiero hacerlos el viernes al finalizar mi semana de trabajo o el domingo.Tareas diarias — cada día me hago mi lista de tarea diarias.


Con proyectos grandes divido las tareas por generales y específicas y siempre agrego una columna para delegar.


4 — Saber priorizar — Definí tus actividades de Mayor Impacto


Esta es la ley normal de la vida: si no somos intencionales en hacer que el tiempo nos sirva a nosotros, el mundo nos va a comer vivos.


Por eso, es muy importante que sepas priorizar tus actividades.


Acá entra en juego la ley Pareto, que dice que el 80% de tus resultados al final llegan por el 20% de tus actividades.


¿Cuáles son las 3 o 4 actividades de más alto impacto que puedo hacer hoy?


Para ayudarte a priorizar tus tarea acordate que tu meta final es atribuirle un nivel de urgencia e importancia a cada tarea

Es importante saber que “urgente” no es lo mismo que “importante”.


Saber hacer la diferencia y lograr mantener esa disciplina de siempre hacer lo que es importante primero es al final lo que te va a llevar lejos.


5 — Conocer tu ritmo


Ya vimos que la productividad tiene que ver con la capacidad que tenemos de concentrarnos y estar “despiertos” o “activos”.


¿Cuándo se da ese momento para vos? Identificalo y SACALE todo el jugo.

¿Qué tareas requieren mayor concentración y esfuerzo para vos?

¿Qué tareas te son más fáciles?


Identificá eso, y posicionalas en los momentos adecuados.


Por eso, siempre pongo las tareas que me exigen mayor concentración, energía y atención los lunes y martes.


Son los días de la semana en donde estoy más descansado y donde puedo dar lo mejor de mi.


6— Creá tus “rutinas diarias”


Te recomiendo tener dos momentos clave en el día:


Al despertarte

Antes de dormir


Es enorme la diferencia entre llegar a tu día teniendo bien en mente todo lo que tenes que cumplir y la manera con la que eso te va a mover más cerca de tus metas que sencillamente “caer y ver qué tenemos” en cuanto a productividad.


Una vez más: el cerebro funciona en base a lo preparado que está para enfrentar una tarea.


Lo que hacen estas “rutinas” es simplemente ponerle en sintonía, prepararle para atacar con todo cada tarea o desafío que se presente.


7 — Juntar tareas similares y dedicar bloques de tiempo o “trabajar en bloques”


Siempre trabajamos mejor cuando nos podemos enfocar en una sola cosa.


Siempre que puedas, evitá el cambio de tipo de actividades o tareas.


Ejemplo; yo dedico un día entero para crear 3 o 4 artículos. Todos los que vamos a necesitar en el mes con la agencia.


En vez de hacerlo 1 vez a la semana, me dedico a realizarlo todo de una, porque la concentración para iniciar el primero se extiende hasta el 3ero y cuarto y soy más productivo.


Podes hacer lo mismo. Localizá el tipo de tareas que podes juntar, que demanden el mismo tipo de concentración y no te hagan cambiar demasiado de enfoque.


8 — Tener procesos repetibles y plantillas


Entre menos fricción le tome a tu mente empezar a realizar una tarea, más rápida va a ser la transición y más rápido vas a estar bien concentrado en lo que tengas que hacer.


Evitá lo más que puedas cambiar de tarea.


A esto se lo llama “cambio de contexto” y básicamente es el tiempo que le toma a tu cerebro cambiar de tipo de enfoque y poder meterse en algo diferente a lo que venía haciendo.


9 — Multitasking: un NO categórico


Ahhh el Multitasking, o el hecho de hacer varias cosas a la vez. El cerebro sencillamente no está hecho de esa manera.


Podrías pensar que sos hábil haciendo varias cosas a la vez, pero la verdad es que no le ayuda a tu cerebro.


Resistí esa tentación.


Si planificas bien, no hay razón de porqué tendrías que estar haciendo varias cosas a la vez.


10 — Usar una herramienta visual que te permita planificar, priorizar y hacer un seguimiento

Yo uso Asana. Me permite ver bien en un pantallazo todo lo que tengo pendiente y organizarme en base a eso.


Plantilla de preguntas clave para duplicar tu enfoque y productividad


Creo que una vida productiva empieza haciéndonos las preguntas correctas sobre lo que es más importante para nosotros.


Y quiero compartir contigo una lista de preguntas que personalmente me desafían a mantenerme enfocado en aquello que más importa.


¿Qué quiero hacer que suceda de acá a cinco años, que importa más que nada? __________________________________________

¿Qué quiero hacer que suceda de acá a un año, que importa más que nada? __________________________________________

¿Qué quiero hacer que suceda de acá a un mes, que importa más que nada? __________________________________________

¿Cuál es la cosa más importante que puedo hacer para comenzar este día de manera positiva ? __________________________________________


¿Qué me aseguraré de que se haga hoy que desarrolle aún más mi oficio / habilidad / dominio principal, lo que importa más que cualquier otra cosa en esta área?

[Nota: elegí algo que se haga en su totalidad, como leer quince páginas de un libro, un dibujo que demore 30 minutos, un video de 10 minutos, 40 minutos de entrenamiento físico o 1000 palabras de ficción escritas] __________________________________________


¿Cuándo exactamente se hará esto? __________________________________________

[No lo olvides. Esto TIENE QUE hacerse, así que proteja el tiempo dedicado a esto].


Además de mi trabajo, ¿cuáles son las tres tareas que se deben realizar hoy, si las hay? Listarlas en orden de prioridad.

Te aconsejo que trabajes a través de ellos, comenzando por el más difícil. __________________________________________ __________________________________________ __________________________________________


¿Con quién puedo conectarme hoy cuya vida mejoraría si lo hiciera?

[Nota: este es un ejercicio de ‘envío de buena energía’, excelente para su bienestar y el de los demás.]

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¿Quiénes son las tres personas (o más) con las que me puedo poner en contacto hoy para generar oportunidades en mi vida en las áreas que más me interesan hoy? __________________________________________ __________________________________________ __________________________________________

¿Qué es lo más importante que podría hacer para enriquecer mi vida social hoy? __________________________________________


¿Qué voy a hacer hoy que me asusta? ¿Me saca de mi zona de confort, que sé que mejorará mi vida y yo? “Haz una cosa todos los días que te asuste”. ~ Eleanor Roosevelt. Suelta y hazlo. ¡Sé valiente! __________________________________________


¿Qué gran PREGUNTA haré hoy?

Preguntá algo que la mayoría no se atrevería a preguntar. ¿Qué podría preguntar, a quién, eso podría dar lugar a una gran oportunidad en su vida?

Es posible que se sorprenda de lo que sucede cuando simplemente pregunta.

Cuando nos detenemos a pensar qué tan lejos podemos llegar, las cosas se ponen interesantes.


Mi gran pregunta: __________________________________________

¿A qué persona preguntar? __________________________________________

¿A quién más podría preguntar________________________________________

¿Qué haré hoy que beneficiará mi salud o estado de ánimo, que importa más que nada? __________________________________________


¿Qué haré hoy para expandir mi mundo “extracurricular” (aunque solo sea por diez minutos)?


¡Espero que te sirvan estos aprendizajes y consejos!

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